Es sábado 26 de Diciembre y aunque las fechas no son para mencionar cosas tan escatológicas como éstas tengo que confesarles que tengo diarrea desde anoche. Por estar razón me encuentro un poco deshidratado.
Con pocos alientos de salir a la calle, una muy limitada cantidad de amigos en la ciudad y la necesidad de tener un W.C. cerca cada 15 minutos de manera urgente uno no puede hacer más que encender la TV y ver películas.
El día de hoy he visto dos películas, una, solamente por curiosidad, la segunda, porque me gusta demasiado.
New Moon
Por respeto a las lectoras, no voy a expresar lo que en realidad siento por esta película, sin embargo me parece una verdadera estupidez que sea tan popular.
Definitivamente la escena que se ganó mi más sincera carcajada fue cuando el Hombre Lobo, quién por cierto también ama a la protagonista, se quita la playera para mostrar su bien formado abdomen para quitarle unas gotitas de sangre de la cabeza, ya que la muy idiota se cayó de la motocicleta.
¿No podía hacer eso sin desnudarse? Yo supongo que no.
Una película para adolescentes que muestra un complicado triángulo amoroso entre un hombre lobo, una triste mortal y un vampiro con aspecto gay. Y yo pensaba que mi vida amorosa era complicada...
¿Donde quedaron los vampiros que parecían HOMBRES, como en Blade?
Otro punto en contra de esta secuela de Crepúsculo es, no pasa absolutamente nada trascendente en las dos horas y media que dura la película. Todos los que vimos la primera parte ya sabíamos que el pequeño niño indígena sería un hombre lobo (¿Qué más podíamos esperar de una escritora como Stephenie (Rice) Meyer?).
Como sea, no podía quedarme sin verla y darme el gusto de criticar basado en hechos.
Nothing Hill.
Nothing Hill fue la segunda película del día. Debo admitir que no es una película de 10 para los críticos; sin embargo, para los que me conocen un poco, deben saber que la combinación de Julia Roberts y Hugh Grant son suficientes que yo considere a una película.
Nothing Hill es una de esas comedias románticas muy al estilo de Hugh Grant, su acento británico, su sonrisa encantadora para las chicas y ese aire de tonto inseguro cuando se encuentra con una chica hermosa con el cual me he identificado muchas veces.
Julia Roberts por otro lado es una de esas mujeres de las que me encanta no solamente por ser hermosa, sino porque su belleza es elegante, tiene clase y un bonito acento.
En fin, un pequeño resumen, Anna Scott (Julia Roberts) es una actriz de esas estúpidas de Hollywood, -así como cuando Paris Hilton probó en el cine, eso mero... la cual conoce a William Thacker, un bibliotecario de un lugar llamado Nothing Hill.
Aquí es donde comienzan los problemas dado que la complicada vida de una actriz es difícil de mezclar con la vida de un don nadie.
En fin... tienen que verla.





